Hay situaciones que pueden trabajarse de forma puntual. Y hay otras que llevan tiempo repitiéndose, afectan a distintas áreas de tu vida o necesitan ser acompañadas de una manera más profunda.
A volver a una relación que sabes que te desgasta.
A reaccionar de la misma manera aunque después te arrepientas.
A sostener a todo el mundo mientras tú vas quedándote para el final.
A pensar “ya se me pasará” cuando en realidad llevas meses —o años— sintiendo que algo necesita cambiar.
👉 No tienes que esperar a estar peor para empezar a ocuparte de ti.
El Programa 90D está pensado para personas, parejas y familias que necesitan trabajar un proceso con más profundidad, continuidad y acompañamiento durante el tiempo.
Hay situaciones que pueden trabajarse de forma puntual. Y hay otras que llevan tiempo repitiéndose, afectan a distintas áreas de tu vida o necesitan ser acompañadas de una manera más profunda.
Cuando avanzas durante un tiempo pero vuelves al mismo punto, empezar de cero en cada sesión puede quedarse corto.
Y cuando aquello que estás atravesando empieza a repercutir también en tu pareja, tu familia o la convivencia, el proceso puede necesitar una mirada más amplia.
90 días nos permiten trabajar, revisar e integrar con continuidad, sin empezar de nuevo cada vez.
No es una intervención puntual.
No es un protocolo igual para todo el mundo.
No se limita a trabajar únicamente contigo si lo que estás viviendo también está afectando a tu pareja o a tu familia.
Comenzamos con tres sesiones seguidas durante la primera semana, centradas en aquello que necesita abordarse primero.
Después de la fase intensiva realizamos una sesión adicional durante el resto del primer mes para revisar cómo evoluciona el proceso, qué va cambiando y qué necesita seguir trabajándose.
Durante los dos meses siguientes continuamos con una sesión por semana. El acompañamiento puede ser individual o familiar y se adapta a las personas que formen parte del proceso y a lo que vaya apareciendo durante el recorrido.
No se trata de encajar tu proceso en un protocolo cerrado, sino de disponer de 90 días para trabajar con continuidad aquello que realmente necesita atención.
👉 No se trata de que todo deje de pasar
👉 Se trata de no seguir respondiendo siempre desde el mismo lugar
Porque si tomas decisiones importantes constantemente, tu estado interno no puede depender de momentos puntuales.
90 días de acompañamiento energético personalizado
Pago único
👉 No es una intervención puntual
👉 Es un proceso con tiempo para trabajar, revisar e integrar.
Cada proceso necesita seguimiento, observación y espacio para adaptar el trabajo a lo que vaya apareciendo durante el recorrido.
Por eso no trabajo con un volumen elevado de procesos al mismo tiempo. Prefiero poder acompañar cada caso con la atención que necesita.
Para poder sostener este nivel de acompañamiento, abro un máximo de 4 nuevas plazas al mes.
nuevas plazas al mes
A volver a una relación que sabes que te desgasta.
A reaccionar de la misma manera aunque después te arrepientas.
A sostener a todo el mundo mientras tú vas quedándote para el final.
A pensar “ya se me pasará” cuando en realidad llevas meses —o años— sintiendo que algo necesita cambiar.
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